El primer objeto de la publicidad es despertar en uno el deseo de adquisición, ¿manipulación? sí claro. Pero con estilo. Y es que la publicidad es también uno de los mejores barómetros de creatividad. Al igual que en el mundo del diseño, la simple imagen trasciende el mensaje. La originalidad desbordante es síntoma común en ambos campos. He aquí el ejemplo.
Pero más allá de las reflexiones de John Cusack, la música tiene como fin último acercarnos en volandas al simple disfrute. Pero si te empeñas en arrancar de un pepino tus mejores notas… uff